lunes, 18 de febrero de 2008

POÉTICO Y FELIZ (Por Diego Fernando Marino)







CIERRO LOS OJOS, ABRO LA MENTE

Mientras me sigo rehusando al uso del celular y del dvd, sigo llenando mi alma de chocolate caliente y de escritos. Poemas que pueden ser buenos, poemas que pueden ser malos. Pero poemas al fin.

Es en este momento de mi vida en que he quebrado las cadenas que me ataban a lo oscuro y a lo vil, en el circo de alabám. Hoy, soy inmensamente feliz, estoy viviendo un montaje onírico color rosa; estoy viviendo la mejor época de mi vida, luego de tanto sufrimiento.

Aquí presento 60 poemas escritos de puño y letra (pasados luego al computador). Todos son flamantes, tan sólo uno es antiguo, es el verso que lleva por título Dos barquitos de papel. Este poema al que hago alusión, es del año 2004.

Todos los poemas son en verso libre y con la moderna modalidad de la no – rima entre línea y línea.

Pero vuelvo al momento que acontece en mi vida. Este tiempo celeste se lo debo a dios, mi madre, mi doctora, mis amigos de toda la vida y a cada una de esas personas que de una u otra manera se cruzaron en mi vida.

Cierro los ojos y veo un valle violeta, lleno de ríos y de poemas, lleno de mística y de letanías, lleno de calma y de luz buena.

Cierro los ojos y me duermo por las noches, como antes no lo hacía, como hoy lo hago.

Cierro los ojos y sueño porque tengo sueños y tengo sueño. Empero las ilusiones serán logradas como hechos, alguna vez. Mientras tanto: a seguir luchando por el bien y contra todo lo malo. Mientras tanto: seguiré rindiéndole culto al mate; a la poesía, por más amateur que sea, por más imperfecta. No todo lo perfecto es bello, no todo lo imperfecto es feo.

Querido lector – amigo: espero que disfrute de estas líneas niñas, donde reflejo el estado feliz de mi alma y le escribo al amor en el amor.





OLVIDADO

Se olvidaron de quien jamás se debían olvidar,
saltaron semáforos rojos,
profesaron falsedades sin mi rostro en su lugar.

Desairearon mi corazón hasta el punto de apatía y de puñal.

Un huracán de hojas de otoño, se resolvía en mi memoria,
mientras ustedes sólo pensaban en ustedes.

Una amalgama de emociones conmovió el recuadro roto – viviente de mi cuerpo.

Pero ustedes… hablando sobre suelos candentes y luces de neón,
olvidaron mi mirada.

Se olvidaron de quien jamás se debían olvidar.



DONDE NUNCA LLUEVE

Si me voy al barrio de arriba,
no esperen que llore lo hecho, pues nunca me arrepiento,
mas los esperaré con un mate y un corazón abierto
donde hasta los ángeles caben.

Es la libertad, la salud y la vida eterna,
porque soy creyente:
creo en muchas vidas terrenales y en esa eterna
que despierta dolores, esperanzas, alegrías y tristezas.

Si me voy antes que ustedes,
recuérdenme con una sonrisa de payaso y una armónica desafinada.
De todas maneras sonarán las campanas de lo alto
y yo bajaré mi sombra, para no abandonarlos del todo,
mas espérenme como yo los esperaré, allí, donde nunca llueve.



CUADERNOS

Los cuadernos se despliegan en el cielo, se deshojan,
quedan vacíos,
vacíos como mi espíritu, tan vacuo, exhausto y apagado.

Se despliegan los cuadernos: me miraré en el espejo y estaré más viejo,
más viejo y más loco, menos cuerdo, borrachín.

Cuando nada importa menos que un corte de pelo,
preocupa el presente y es incierto el porvenir.

El umbral de los tiempos no da a vasto,
ancho de verdad, sólo importa la verdad.

Los cuadernos se despliegan en el cielo,
el río brilla bajo este;
este tiempo de hoy día no te irá a gustar si te lo cuento.

Se despliegan los cuadernos, en el cielo.



ENAMORARME

Enamorarme,
sería sacar un clavo y otro clavo y otro clavo…

Quiero volver a empezar con la luz matinal
que viene brillando desde oriente.

Enamorarme me acercaría a la pasión desenfrenada.
Me acercaría a los locos, borrachines, suicidas.

Quiero volver el tiempo atrás mas eso es para los dioses.

Entonces, quiero lo que no puedo, puedo lo que no quiero.

Enamorarme, sería amorosamente encantador,
sentirme en la ciudad de las fantasías o en el barral mismo.

Así, entre un pensamiento y otro, hay un amor abismal.



VOLVIENDO

De noche me llaman los ángeles; los demonios de día,
cuando reseca el sol; de noche cuando brilla plateado el río.

Me río de los payasos, pues yo mismo lo soy,
tan sobrio y tan ebrio y tan empobrecido de sociedad.

Alguna vez triunfé, alguna vez me equivoqué,
alguna vez caí,
alguna vez me dolió mucho el corazón.

Hoy, en pie, desencajo del mundo,
¡desencajo en cada punto cardinal!

La familia querida y los amigos volviendo,
me ubican en el trono de los poetas agradecidos.

Ya no hay principio ni final:
sólo y todo un trayecto arduo por andar.

La leyenda caerá al suelo donde moja el rocío glorioso – matinal

Así me quedo entre los tiempos todos:
el pasado, el presente, el futuro.

Volviendo, entre vendas de momia y humo de hogar.



DE MADRUGADA

De madrugada,
cuando duerme la ciudad, los fantasmas andan por las veredas desoladas,
brilla en paz la luna y se oye el susurro del agua en la cisterna.
Las cálidas luces de una usina en plena noche fría
conmueven mi corazón.

De madrugada,
una plaza deshabitada,
un alma buscando a otro alma
y así sucede todo el mundo: en un instante, en un beso, en un flash.

Las melodías de amor se van con el viento
y las arpas de los ángeles se elevan al cielo
y así, de madrugada, transcurre el tiempo, infinito, eterno.



OTRO MUNDO

Que venza la pesadez incalculable de la verdad
que es el único tesoro que atesoro
y que los ases debajo de mi manga jamás fueron usados.

Quisiera morirme de amor,
mas no puedo elegir… todo sería tan fácil.

Que los buenos borrachos encuentren su estado,
que sanen los enfermos,
que los presos vuelvan a sus casas.

Quisiera enloquecerme de soledad,
mas no es una utopía ni mucho menos.

Habrá otro mundo después de este mundo,
un mundo al mismo tiempo tal vez
y así rodará la luna por Callao y Santa Fe.
Se encontrarán los tiempos y los vientos
y los sabios serán más sabios
y este mundo acabará y habrá otro mundo por destruir.

Que los soñadores conquisten sus sueños
cuando baja el sol detrás del mar
y venga esa luna redonda para ser testigo de la quieta noche.



ME ARRUINARÍA

Me arruinaría hasta los harapos mugrientos,
la sangre al río
y los pedazos rotos de un cristal extraño que late y siente.

No es que no quiera verte: me conmueves hasta los dedos de los pies,
mas tengo una vida, por más oscura, por más insensata,
no voy a matarla para siempre.

En un boceto tengo el poder de sentirme fuerte o débil
sin estar fuerte ni débil.

Me arruinaría hasta la mediocridad del alma,
aunque cueste aceptarla así (como tal).

Quiero verte, quiero perderte para siempre, siempre.
Quiero verte, mas no todo es tan sencillo,

a veces los ojos se incendian y ya no ven más nada
y la memoria del corazón
se olvida de todo, todo.



NACIONES

Voy a levantar del fango la bandera de todas las naciones del mundo
mas no será la bandera ONU.

Descreo de quienes ríen de más y beben de menos.

Hasta el hastío sería perderte, no quisiera perderte
mas por eso me siento melancólico, entre nervios y algodones.

Mi cerebro no asimila todo bien, posee varias herramientas malditas – rebuscadas
que se rompen en un crudo laberinto invisible.

Voy a castigar a mi amor propio.
No soy masoquista
mas varias veces me he sorprendido por la vida paria y autodestructiva.

Quiero levantar del fango la bandera de todas las naciones del mundo.



VIVIR

Vivir con la lengua dulce al hablar,
decirlo todo con palabras amenas de hogar y de fuego.

Entrenar la humildad,
la bondad,
la generosidad,
el costado de las cosas,
las maravillas invisibles,
las nostalgias,
los actos de fe.

Vivir con mero corazón,
destilar sangre verde de gaucho y de mate;
ser quien queramos, ser sin lastimar a ningún cercano ni ajeno.

Todo eso es lo que quiero, para mí y para mis amigos
que siempre me esperan
con humilde calidez,
con ternura de varón
y con fuerza de león y de colores.



EN PRIMAVERA

La orquesta primaveral… suena dulce, oculta entre las flores contentas.
El abrigo inútil y demás cosas inservibles, guardadas en un placard.

Cae una gota de rocío en la madrugada,
es extraño,
pues la primavera es la reina de toda la ciudad.

A veces nada queda en los cuarteles de invierno,
a veces todo cabe en una tarde de primavera.

Las ilusiones recuperan sus alas, tronchadas, alguna vez;
ahora vuelan libres por el azul del cielo.

Es primavera y se prohíben los suicidios
y las tristezas.
Es primavera y abundan las melodías blancas, las palomas y el cándido sol.

La orquesta suena empalagosa, nada de nieve en el tiempo,
todo es jolgorio y aire limpio… en primavera.



DUELE VERTE

Duele verte sufriendo, muy dentro de tu piel;
escarbando los rincones ausentes;
buscando socorro en los baldíos;
transformándote en vampiro de ningún aire.

El cielo oscurece y el sol se oculta de ti y de mí,
parece que tendremos duelo, esta noche otra vez.

Duele verte esos ojos tan llenos de agua de tormenta;
esa batalla que estás librando, apartada del mundo.

Es conmovedor, duro y sangriento
porque la sangre ha llegado al río
y todo lo que era contento ahora es tristeza.

Qué mal sueño, será que habré soñado con la mujer de mi muerte,
esa… que ya no está a mi lado
y ahora todo es felicidad.



CONMIGO

Yo no quiero volverme a volver tan loco… ni tan cuerdo.

Deseo una corona de laureles de las tierras de los poetas que vuelven de tempestades.

Mi reluciente flamante corazón, más fuerte y más sensible, es raro.

Mi mente ya no recorre mundos enteros ni me faltan tus besos.

Mi vida es una extensa pradera de flores amarillas, rojas y celestes;
y pastos y aromas a tierra batida.

Yo no quiero volverme a volver ermitaño ni infeliz;
pagaría todos mis versos por que esta felicidad que siento
no acabara jamás.

Tu sonrisa es mi comida y tus secretos mi postre.

Será difícil volver a caer; será imposible si sigues tú (conmigo)



RÉQUIEM

Un proxeneta de la poesía paria;
un experimentador de los versos de amor o despecho.

Un cáliz sagrado con luna llena,
el lobo bendito,
que ya no hay más cazadores y todo el vino se ha acabado.

Un ultramundo inmundo y vida marginal… he sido alguna vez.
Hoy,
réquiem a las noches enteras, al sudor de sangre y a las ametralladoras de fuego.

Todo ha cambiado. Ya no hay tantos cañones
apuntándome a la sien.

Podría escribir toda la vida el mismo verso
mas no sería divertido, jugar es divertido, y la vida es jugar:
es en eso en lo que creo.



FELICIDAD

Tengo una comunicación mental con el universo de tu alma,
de lejos o de cerca, de pobre o de rico.

He sabido de esas lágrimas en tus ojos,
tú no me has visto sufrir:
si tan sólo hubieras abierto la puerta de mi infierno…
cuánto dolor hubiera explotado en tu pecho.

Si me hubieras oído temblando en la palabra;
adornando mi corona con espinas de otro siglo;
escribiendo en la penumbra;
ahogándome y quemándome en un mar de fuego.

Si tan sólo todo eso,
creerías en mi amor por ti, creerías en mi desgracia.

Así, arrasó el tiempo alguna vez.

Hoy, soy una amalgama de emociones,
mas la más fuerte y más pura:
la felicidad, que se acuesta y se levanta conmigo.



DESDE PENSILVANIA

Un cuervo vino desde las inmediaciones del río Delaware,
del Estado de Pensilvania,
a decirme a un oído que el panictime ha terminado.

Todo lo malo acabó, las flores marchitas renacen de a colores,
se levantan del polvo los girasoles
y mi vida vuelve a tener una sonrisa… en todos sus instantes.

Ya no hay defasaje por las noches, sangre al río ni olvido.

Todo se renueva. El camino de mi vida cambia los blancos y los negros
para pintarse multicolor.

El cuervo vuelve a su escondite,
en las inmediaciones del río Delaware,
del Estado de Pensilvania.



PARA SIEMPRE

A lo lejos veo tu silueta, yéndose a la lejanía del horizonte
donde el sol se está poniendo.

La letanía de mi corazón es sólo para ti.

Te deseo un buen destino, un dulce idilio, dicha.

Donde hubo amor quedan habitaciones vacías
mas aroma para siempre.

No quiero ya volver la vista atrás.

Antes de ayer hubo pena y enclaustro.
Ayer hubo crisis.
Hoy ya todo cambió y levanto la vista al azul del firmamento.

Me brillan de alegría los ojos. Los tuyos, espero, no estén entre lágrimas.

Para siempre te llevaré conmigo,
mas ya no estarás en mí como una espina sino como pétalos de una blanca margarita,

para siempre.



ME ARRIMÉ

En esta noche, bendecida por el dios de la luna,
te recuerdo, sólo por capricho (o por soledad)

Tengo viva la memoria de cuando nos vimos
en esa mañana fría de abril.

Luego del silencio y tu despedida,

me arrimé

al abismo de los corazones muertos,
de los ríos teñidos de sangre,
de las horas bajas y oscuras,
del azul de los sueños matinales,
de la manzana mordida por dientes encafeinados,
de la sinfonía de los delfines secos,
de la naturaleza muerta,
del árbol en el lienzo, de la piedra en la tormenta,
de todas esas cosas que ya jamás regresarán.

Como la vista de un caballo de carreras

sigo adelante y seguiré para siempre, siempre
y así, que la vida sea para siempre
una rosa historieta, infinitas lágrimas felices y millones de besos.



EL AMOR EN EL AMOR

Nos amamos a los ojos, a la cintura, al sexo.

El amor en el amor, lo sagrado en el tercer ojo.

Qué figurativo mi corazón, que te siente completa y única;
qué sensible el mío, que enloquece
con las caricias de tus manos, suaves como una seda.

Qué paz, cuánto amor cabe en la noche
de media luna de espuma y astros.

Nos besamos como tal vez jamás nos besamos ni nos besaremos.

Qué calma en el muelle de nuestras almas;
qué hermosa sensación de querer y ser querido.

Aprendimos juntos a vivirnos, a cuidarnos y amarnos;
aprendimos para siempre y nos amaremos hasta la eternidad.



RIMANDO

Se me rompió un pedazo de vida, recién
cuando una chica incomodó mi alma.

Por poco vuelvo a ser pluma en la tormenta
mas mi alma se acomodó después
de un rato de espanto.

Ella debe saber cuánto la quiero y cuánto respeto
que ahora que todo viene con cero
me hago añicos si recuerdo.

El olvido, mi capital. Seguir adelante cual raso soldado,
seguir adelante sin pensar.

Ya no habrá pena; me cambió la moldura el 08´.

Que estas manos poetas no saben otra cosa
que escribir
sin sufrir,
con todas las piedritas preciosas del río del valle en mi alma
que ya se acomodó
y todo,
todo ya vuelve a ser contento.



BANDIDO

He sido el bandido de las noches sin luna,
de los ramos de flores,
quien besó el cemento frío polar,

quien no dudó en lacerarse
y dormirse al filo de la muerte.


He sido el bandido que cerraba los ojos y saltaba al abismo
cual un loco poeta,
he sido poeta además

y anacoreta del rubio astro
que simplemente estaba
mientras yo dormía
con los sueños atrasados y ligero el corazón.

He sido el bandido que jamás soñé ser.


He sido el amanecer dormido, la luna naciente despierto

y en cada crepúsculo

un poco menos saludable.

Pues he sido el bandido de los hartos instantes de la belleza y la verdad.



HOY

Voy a atravesar el túnel de rosas y recuerdos
para que, desde hoy y para siempre, todo, todo sea olvido y alegría.

Bebo una sangría y así curo todo mal.

Por siempre nunca más volveré a caer en los pantanos poetas.

Habrá desafíos, problemas, dichas, mas ya no habrá pena.

Mi alma estuvo envenenada: hoy es pura hoja blanca, pacífica cual paloma.

Hoy mi corazón vuelve a sangrar sonrisas.
Hoy ya nada es como ayer ni anteayer ni como nunca.

¡Hoy he vuelto
a la arena de la vida, sin herida ni rencor!

Todo será celeste merecido, mecido.



UN GRITO EN EL CIELO

Hubiese puesto un grito en el cielo por que me oyeras caer,
mi cuerpo en los carteles
por que tus ojos dos ojos, me vieran envuelto en infierno.

Hubiese puesto las manos en el fuego por no quemarme la boca,
mi derrota en un letrero
por que leyeras mis poemas.

Hubiese quemado dos pares mil de versos por que fuésemos cercanos,
unidos los dos,
más allá del tiempo y la distancia.

Que la felicidad se haga en nuestras almas, aunque lejanas.

Hubiese sido rico y sido pobre, príncipe y mendigo….
mas la vida sublima su presente y cuida del mañana.

Que ya no hay más pena ni monedas de dos caras.

Que ya no hay más drama… ni una vasta soledad.



FELICIDAD

Estoy tan feliz que no sólo me reconozco como aquel de alguna vez
sino que adorno con flores sedosas
los cetros de cuerpos terceros.

La filantropía genuina nace siempre del corazón.

La expresión más pura de la felicidad sólo cabe en dos palabras:
te amo.



LA CUERDA DEL TIEMPO

La cuerda del tiempo lleva un ritmo incontrolable e infinito.

Desorganizada situación, mantener sano el espíritu y el cuerpo,
ha sido una vez.

La cuerda del tiempo, maldita y bendita.
Lloraría el corazón, de a torrentes, si volviera a perder tu conexión.

Hoy, hay pasos verdes y ratos violetas… ¡si la vida me sonríe!



ROSA

Entro por la escotilla, a mi habitación de cuarto, para dar la vuelta al mundo.

He entendido y comprendido a todo asesino:
odiar al pecado mas nunca al pecador,
pues
su debilidad es nuestra avalancha de piedras hacia él, sin darnos cuenta.

Hay paisajes naturales, bonitos, relajados o todo lo contrario;
tal vez
una postal desde el infierno, te mandé alguna vez.

Qué bueno poder contar todo lo malo, todo lo bueno.
Porque
significa que estoy vivo, más vivo y rosa que nunca.



TU RISA

Cómo se confunden, perfectamente, tus labios con las flores carmesí.
Es un sabor, es un aroma, es una belleza, es una magia de la vida.

La miel no es sólo de las abejas ni se anida solamente en los paneles.

Se hace de noche,
la luna alumbra como un faro enorme de muelle nocturno
y tú sigues con tu risa, a las tres de la mañana.



(EL SIGUIENTE POEMA ES ANACRÓNICO; NO SE CORRESPONDE CON LOS VERSOS DE ESTE LIBRO)

MEMORIA DE PAPEL

Los poemas que he vertido como manantial de néctar a la copa,
quedarán por siempre en la memoria de papel.

Memoria de papel que se quema si recuerda.
En la vida también se pierde, mas nunca pude superar tu partida,
yéndote hacia el horizonte donde el cielo se incendia.

Lamento triste y sutil; sutilmente vulgar, por tu mirada que ya nunca más volverá
y todo será del mismo color.

La muerte en vida batea duro las mandíbulas del buen vivir.

Si los días ya no corren y las noches se aproximan al plomo de las balas revolución,
me quedará una cruz y una letanía
para acabar con mi herida, sin vuelta atrás, con una memoria de papel.



REVÓLVER

Vuelvo el revólver de mi memoria hacia atrás en el tiempo
y te veo blanca y carmesí y fogosa y de humilde vestir
mas te veo hermosa, entrañable, inalcanzable.

Los días llenos de ironía y las noches repletas de recuerdos y de nostalgias
parecen querer volver a mi alma.
Mas ya no, nunca más, que ya estoy curado de desamor y de espanto.

Vuelvo el revólver de mi memoria hacia atrás, en el tiempo de arena
y todo es bella melancolía,
sufrida, partida en dos, destrozada en cientos de pedazos de cristal.

Bateé duro luego de qué dirán. Bateé durísimo y la vida se resume en un instante:
ese beso sellado para siempre siempre.
Ese beso que hube soñado, pues, cual caballero sin memoria desmemoriada
te vuelvo a ver en una cinta de recuerdos
y la vida se pinta de celeste triste, en el ayer,
de rosa complicado, en el presente,
de blanca incertidumbre en todo lo que está por venir.

Vuelvo el revólver de mi memoria hacia atrás en el tiempo de cal
y tú, persiguiéndome para mirarme una vez más,
cada mañana, cada tarde, cada noche.

El frío se congeló eternamente y es posible, potable y capaz de que siga congelado
para siempre.

Las armas secretas del amor parecían no incluir la autoflagelación,
mas como buen ser humano, diciendo siempre la verdad, mucho daño me he hecho;
hoy: sonrío descansado.



UN DÍA SOLEADO

Un día soleado, brilla sobre el pecho honesto, arde entre los pobres,
alimenta la energía de los girasoles.

Hay una cabaña, lejana, dentro de una isla sin nombre ni nación;
allí se curan todos los males y se maltrata toda vulgaridad.

Un día soleado, puede oscurecer junto a la bruma de los campos en invierno,
mas es primavera y hace un día soleado.

En la vida, todo se merece o desmerece, no todo funciona para siempre,
mas la posteridad es un tiempo fuerte como el acero.

Un día soleado, da calor a mis cabellos.
Me siento tan feliz que haría magia con el sol
y lo bajaría para que ruede entre la gente de una vasta melancolía.

Un día soleado: me hace feliz.



PORQUE VIVIR

Mi corazón se hubo envuelto en luto
cuando las raíces de mi alma eran arrancadas por tus manitas de princesa endiablada.

El espíritu hubo encendido su fuego fatuo
y dio calor a mis soledades nocturnas
mientras
a un costado del cielo: la luna, fiel testigo de mi inclemencia autodestructiva.
Era mi otro mundo, tal vez el genuino y libertador.

Porque para vivir se necesita de tanta libertad
que mi cuerpo presa de espanto y de enclaustro, no logró soportar el tiempo aquel
y cayó en un asilo de puertas abiertas empero cerradas.

Porque vivir es no sangrar mal, no llorar por pena, no patear el tablero;
es, simplemente, cabellos a la brisa.



FLORES

Un banquete de flores de a colores… adornan tu mesa,
mas las flores son mi regalo por tu risa
y por ser como eres y por todo lo que me das.

Yo te amo y me parecen palabras insuficientes para una chica como tú.
Tus cabellos carmesí me permiten el paso
porque
eres sana, buena, humilde, bella y honesta.

La verdad es decir la verdad, la mentira es mentirse a uno mismo y mentirle al otro,
cualquiera sea el individuo.

Llevo años contigo, mental o carnalmente.
Llevo años y nunca me has devuelto el corazón
porque
llorar de alegría es cuidar del niño Jesús
y ser sabio es envejecer, tener arrugas y hablar, cada vez, un poco menos.



ANTES DE DORMIR

Antes de dormir,
voy a repasar los instantes del día, de la semana, de mis últimos meses
y de mis años anteriores.

Repasar con ternura las comisuras de tus labios, tus labios mismos
y la fe aquella que llevabas colgada a un lado izquierdo de tu pecho.

Antes de dormir,
voy a hablar con dios y no le voy a pedir nada más que dormirme
para soñar contigo o con querubines (si no es que se parecen).

Una selva de cemento me espera allá afuera, por eso, antes de dormir,
voy a susurrar con la almohada todo el amorque te tengo
para salir fuerte a la calle, donde la vida late.



HE SIDO

Ya he oído el grito de los mortales;
ya he sido la nada misma y he sido el todo de un sospechoso souvenir;
ya he probado del fuego y del agua, del aire y de la tierra
y no hay nada como el otoño donde las hojas más viejas caen a la acera…
sin más…
mueren
y así nacen nuevas hojas, verdosas.

Ya he sido pecado y memorias;
he sido copa rota, ruta quieta y habitación en movimiento;
he sido fantasma palpable en el día y espíritu en la noche;
he sido como el viento en las velas
y nada sabe mejor que este momento de mi vida, salvo el otoño.



TAN FELIZ

Hoy desperté más temprano de lo habitual; sólo dormí tres horas.
Estoy tan feliz que ya me encasillo en la sociedad de los poetas vivos,
donde sublima la vida y no existe pena ni olvido ni memoria de cartas viejas.

Tan feliz que mis párpados no encuentran reposo.
Tan feliz que el camino de mi destino es una extensa e inabarcable alegre melodía.

Y los demás, qué sabré yo de los demás… más que los amo.

Estoy tan feliz que rompería la esfera de cristal.

Tan feliz estoy, que siento poder soportar la intolerancia de esta Buenos Aires asesina,
que te quita una mano y te devuelve un ojo,
te quita el corazón y nada te devuelve
porque
sin corazón no hay sueños por cumplir, sentimientos ni ilusiones.

Hoy desperté más temprano de lo habitual, será que estoy volviendo
a los viejos tiempos,
aunque
haya dormido tan sólo tres horas.

Me siento tan feliz que ya no obstruyo mis proyectos platónicos – futuros;
ya no llevo sangre al ojo ni me desvivo por no vivir. Creo
que todo lo contrario,
mi vida presente es un albatros en libertad y ya nunca volveré a dañarme…
nunca, nunca más.



UN ABANICO DE COLORES

He estado en el abismo, vomitando espanto.
La vida es un circo macabro y confuso.
La muerte es perderse en la existencia de ya no ser.

Incalculables madrugadas en las frías tierras del sur,
donde calentaba mi cuerpo gallo
con una taza de chocolate caliente.
Hubo sabotaje de coraje y compasión,
a la vez, auto blasfemia y demencia.

Empero todo es pisado, ya no es.
Quedará en mis memorias
como que todo lo muy bueno o todo lo muy malo.

Así, la vida seguirá su curso y yo, esta vez, ya no iré contracorriente
porque
casi me voy de aquí hacia las ciudades doradas de lo alto.

Hoy soy feliz y renace en mi corazón una rosa sin espinas,
perfumando a todo mi cuerpo.

Y un abanico de colores brillantes, como los astros,
me seduce con su movimiento.



HE VUELTO

He vuelto de una vasta agonía,
donde eran muertos días y crepitantes anocheceres…
y la madrugada… tan fría y oscura que ni la luna.

Hoy me siento despierto, limpio y honesto. Y la humildad,
qué hermoso significado tiene esa palabra.

La salud ha vuelto a mí como vuelven los muertos de Sparta,
luego de muertos.

Vamos, que vivir es jugar; yo quiero seguir jugando
y apostando a la amistad y a la vida buena.

Será así pues, luego de las memorias y todo el infierno terrenal
hay olvido y, aún, letanía; hay paz y esperanza.



PREFIERO COMO ANTES

Cuando la limosna de mi corazón hubo dejado de mendigar migajas de alma,
ha sido allí cuando salí de esa cárcel de cristal
para convertirme en un hombre que prefiere como antes (de esa cárcel).

Cuando he querido amarte alguna vez, cuando éramos desconocidos empero cercanos.
Mas nunca hablé frente de ti, hubo sido allí que me hube dado cuenta
que todo, todo sería en vano.

Y los años pasaron… y me maltrataron.

Quiero vociferar, a todas las gentes y a todos los ángeles guardianes,
lo feliz que me encuentro, contigo a la distancia
y la libertad entre mis manos como el cabello en el viento suave.

Me cortaron la luz y encendí una vela y volviste por un instante a mí,
empero bien, ya no tienes nada que hacer conmigo, sólo y todo serás
para siempre
un fantasma sin memoria y yo, para siempre seré un olvido inacabable.



TUS OJOS CELESTES (DIEZ MIL AÑOS)

Tus ojos celestes de hace diez mil años, son lo que nunca pueden faltar
porque vivir… no es lastimar el sentimiento.

Es un comportamiento extraño el del hombre cuando está sólo;
necesita de unos labios de frambuesa y una caricia de primavera.

Tus ojos celestes, necesito.
Porque vivir también es descubrir el alma a través de la mirada.
Seguiré vivo y disfrutando de estos tiempos, donde hasta el verdugo me sonríe
que temo de los duendes,
mas debajo del pecho hay una seda que envuelve el sentimiento más puro,
así es que se vive, con los pies en las tierras del amor.

Tus ojos celestes, me entregan magia y confianza,
y así, hasta el final de nuestros días.



¡URGENTE, POETA VIVIENDO!

¡Urgente, poeta viviendo!
De verdad ya no te voy a extrañar, jamás.
Has sido una parte de mi vida, mas por siempre vivirás en mi corazón
como eras tú: latiente.
Pero no te voy a volver a sangrar,
simple y llanamente te llevaré siempre conmigo
(como un buen recuerdo o un brillante olvido).

Más allá de la tormenta se ocultaba el arco iris, y yo no lograba ver.
Estaba enceguecido por el hechizo de tus ojos de gata dócil.

¡Urgente, poeta viviendo!
Es tan colorido el presente y tan vasto el porvenir
que ya todo lo que ha sido no volverá a ser, jamás.



TO REITERATE 2004
DOS BARQUITOS DE PAPEL

bajo lluvia de cenizas, de fuego en realidad.

Las hélices amargan el silencio enrarecido: decrépita noche.

Intemperie, acecho húmedo de cartón;
nos hemos abandonado:
no somos quienes fuimos;

somos la deriva de un río
y soles de días que no vuelven.

El cielo está nublado, oscurecido,
la tormenta es un fulgor de voces de fragores de terror,
tronares de luces y estrepitosas chispas blancas.

Dos barquitos de papel bajo lluvia de tormenta de un verano en pena;
dos barquitos ahogados.



REAL

Mi pena de sudor, sangre y crepúsculo;
mi ironía más oculta y solitaria;
mis remeras mojadas y todas las cosas
que le dan el pecho al día y los párpados pegados a la noche
sin luna
como cuando dieron fin a la vida de Lorca.

Todo parece una actuación pero para buena sorpresa: es real.

Me carcome la sensación de sentir
que tal vez esta rosa felicidad que siento y que veo, sea pasajera
y vuelva la oscuridad, el lado negro de la vida.

Mas yo ya no estoy cansado de llorar
sino que tengo las lágrimas felices;
no me encuentro en un asilo ni me desencuentro de mis cercanos.

Debo agradecerle al destino por tanto, tanto bueno tiempo.



QUE QUIERO

Que la gloria sea del olivo y del olivo sea la tierra;

que lloren las gaviotas y el inmenso escudo humano en Asia sea por bien;
que todas las brujas del mundo dejen sus hechizos y muestren todos sus encantos;
que el sabor de la soledad sea sabor a compañía
y que las vidrieras de madrugada no cesen de encender sus luces;
que el orgullo sea amor propio y la vanidad un fuego sagrado en el pecho de un humano;
que venza la humildad y las niñas de los militares no discriminen a las demás
(hijas de civiles).

Quiero pedirle a dios que me entregue una migaja de sabiduría
para ser infinitamente más inteligente que Albert Einstein.

Quiero una letanía para mi corazón y otras diez para mis cercanos.



EN EL CAMPO DE BATALLA DE LOS POETAS

Qué alegría tan diáfana el sentirse
protegido en los malos tiempos y acompañado en los buenos momentos.

En el campo de batalla de los poetas
nace y muere un poema latiente,
sobrevive un verso lleno de magia y forma clásica,
muere antes de nacer, un poema sin idea, vulgar, verdugo y paria.

En cuanto a los poeta, ellos siempre nacerán con poemas dignos y limpios.
Mas el poeta – careta, no podrá jamás haber nacido en el campo de batalla.

Serán recordados los poetas que nacieron, sufrieron
y, finalmente, murieron con pena y con gloria (porque así vivieron).

Qué alegría tan pulcra y cristalina como el agua de los ríos de los valles.

Un poeta sentimental acaba con este poema.



A TI

A ti te debo la vida presente y los rincones ausentes,
empero,
no quiero rimar ni deberte nada, nada más.

El amor son instantes y tú no me debes siquiera una última mirada.

Mas hoy estoy completo y felizmente dichoso
por eso le agradezco a tus ojos y a los ojos inmortales de dios.

A ti, mi amada, mi chica nunca realizada,
mi amor imposible
y mis cuatro años de enclaustro y sufrimiento.

Cuánta vibra en mis manos,
qué buena subida por el cerro de los deseos hechos realidad.

Hoy, desde lo alto, veo un paisaje tan alegre, tan alegre y hermoso
que jamás imaginé ver.



PAYASOS NOCTURNOS

Por los tejados andaban los payasos nocturnos
mientras yo despierto estaba
pariendo versos de sudor y de sangre.

El trajín de mi vida es una extensa monotonía,
mientras educaba a la bestia indócil
sólo porque el destino no estaba preparado
y hoy, que ha llegado el destino,
a la par se vino la bestia educada y buena.
y
como siempre, el destino se cuida solo.

Mi cara de espectro, ha quedado en un violento ayer;
hoy, que todo ha cambiado,
que por las noches duermen los payasos
y yo vivo despertándome repetidamente de mañana,

la vida es una extensa sonrisa, un arco iris, una maleta llena de fiesta.



GLORIOSA

He sido la oveja negra, el descuidado,
el gallo pelado, el errante maltratado,
el que cargaba una cruz de sangre en desamor,
el sucio, el capitán malherido, el avestruz,
el que siempre estaba mal.

He sido la nada misma y el tiempo al instante insensato.

He sido vulgar y sutil, mal vecino, antisocial y poeta de la izquierda.

He sido tus lágrimas, tu boca y tu aroma,
el león enchapado, la foto que se quedó en la cabeza,
la mismísima tristeza, la furia y la debilidad.

He sido el que jamás imaginé ser, empero, el que siempre intenté evadir.

La vida es gloriosa y hoy gloria me entrega, gloria – humanidad.



ESTOY DESPIERTO

No estoy soñando, estoy despierto.
Una felicidad de colores rosa y celeste, me envuelve
y me protege de todo mal dicho, de todo mal trato.

Un hermoso entorno me rodea,
todos viajamos por el río del perdón y la vida buena,
a veces fría, a veces mala.

Qué digna costumbre acostumbrarse a decir siempre la verdad.

No estoy soñando, estoy despierto,
si una caricia la siento muy hondo en el corazón.
Porque vivir es mojarse los cabellos, llorar, amar,

sentirte toda mía y que tú me sientas todo tuyo… y juntos amarnos.

El amor es una imagen y una sola palabra, no son palabrerías, no son dinero.
El amor es un peaje
y yo
no estoy soñando, estoy despierto.



ESTE FEBRERO

La flor de lis, tu remera, yo te quiero.
Una pintura en la luna y un sol en cada lago,
en cada escombro de terciopelo,
en cada espacio existente.

Que me vuelvo con la gente, que me marcho del recuerdo: he roto tu foto,
ya nada de ti me quedará… ni la memoria.

Mas qué feliz me encuentro, en este febrero sin frenos.

El vino triste lo he dejado en el depósito del olvido,
ya de nada me acuerdo
mas que de vivir este presente,
que me da aire a los pulmones y una caricia de brisa a la mejilla.

Contigo o sin ti, mi nuevo amor, soy preso de la felicidad;

tengo chance, tengo sed: me arriesgo y bebo agua
en este febrero sin frenos.



LOS AMIGOS

Los amigos que he conocido hace 13 años,
jamás me han abandonado;
siempre han estado conmigo, desde ellos y desde mí.

Ellos han soportado mis espumas mentales,
mis depresiones,
mis lunas despiertas
y mi cuerpo herido en la distancia del tiempo y del espacio.

Los amigos que he conocido hace 13 años
han sido siempre una cuestión almística
pues en mi alma siempre han vivido;
ha sido, por poco, una cuestión de estado y sociedad,
mas la amistad pudo más y rompió toda valla temporal.

Ellos nunca me han faltado al respeto,
siempre me han cuidado, querido y respetado.

Vamos, que hoy siguen conmigo como aquella fría primera vez,
donde el cuerpo temblaba empero el corazón latía sangre caliente,
sangre de amor y de moción.

Los amigos que he conocido hace 13 años,
que alguna vez he sabido disfrutarlos
y alguna otra vez no he sabido entregarles respeto ni amistad.
Mas ellos todo me lo han perdonado,
con esa humildad inteligente que poseen las grandes almas.

Ellos, los auténticos bromistas, los cordiales, los nocturnos,
los de siempre.



LAS CHICAS

Me gustan las chicas naturales, que no se arreglan demasiado
sino lo suficiente como para salir a caminar.

Me gustan las chicas que se visten sencillo,
que beben agua, cerveza o vino,
que les gustan los chocolates, las flores y los helados,
que toman mate dulce o amargo o las que aceptan que el mate las supera.

Me gustan las chicas que aman más allá de la muerte del cuerpo,
esas que aman para siempre;
que matarían si me matan
y que esperan una masacre si las pierdo para siempre por irse a lo alto.

Me gustan las chicas que gustan de la luz interior,
las que prefieren comida casera a restaurantes,
las que disfrutan de un beso tierno y verdadero.

Me gustan las chicas que no se asemejan con el mundo
empero sí con el suyo y el de todos sus cercanos queridos.

Me gustan las chicas divertidas, respetuosas, aventureras, soñadoras, almísticas
y que sienten el fuego sagrado a flor de piel.



ÍNTEGRO

Un corazón, una huella y dos huesos.

Que te quiero hasta la raíz del alma, que te esperaría toda la vida si me negaras.

Te daría la posteridad eterna para que pienses calma y tranquila.

Un vestido en la espalda de una silla, una melodía romántica y un tierno sentimiento.

Nada podría estar mejor que yo esta noche de astros y de luna.
Esta noche porteña
que lucha contra toda eminente soledad, mas sin no hay más soledad.

Ya no existe el despecho o el desamor.

Soy un apasionado poeta, resurgiendo de un hondo sitio,
mientras me río íntegro, feliz y agradecido.



UN IDILIO

Supongamos que me dejaras…

mis ojos derramarían lágrimas de sangre;
mi corazón latiría más lento su ácido latir;
mis pies ya no querrían ir a andar por la costanera, por el centro ni por barrio alguno;
mi cuerpo sería un espantapájaros, mi alma un fantasma liquidado;
mi piel
estaría arruinada como una cubierta de un F1 luego de cientos de kilómetros andados;
mi boca sería un letargo casi eterno;
mis manos escribirían versos de desencuentro, despecho y desamor.

Mas nunca me dejarás como yo tampoco lo haré
porque tú y yo estamos predestinados a la casa con hogar,
un cálido espacio donde caben dos cuerpos, dos corazones, dos ilusiones, un idilio.



ASÍ ME ENCANTA

La incalculable felicidad que envuelve a mi alma
es digna de sospecha, de acertijo y de un látigo flexible invisible.

Mientras el atardecer es dorado en Buenos Aires mi Baires,
tú eres mi nácar, mi tesoro sagrado.

De alguna manera estamos unidos.
Nuestros espíritus de fuegos sagrados y la bendición de todos los días,
hacen renacer a cada instante.

Quiero vivir siempre jugando, pues la vida, para mí, es un juego real.
La selva de tu interior tiene lagos y lunas, valles y soles.

Tu mirada no me engaña
porque como buen patán, te he mirado a los ojos, esa primera vez que te vi.

Así prefiero yo, así me encanta.



EL OLIMPO

El Olimpo tiene gloria, empero con sus muros de oro y sus veredas de plata
hace arrodillarse a todo aquel que pase por ahí.

El Olimpo no es sólo una ciudad, inmensa y bella, encantadora y entrañable;
es también la vida sublimada, la muerte vencida y el brillo de la luna o la luz del sol.

El Olimpo, en la vida terrenal,
es disfrute, placer, divulgación, altura y copas de bronce.

El Olimpo de tu mirada es después del acto sexual, cuando hacemos el amor.

No es sólo una eterna ciudad, no es sólo gloria y oro, el Olimpo de la vida.



EL DINERO

El dinero suele otorgar gran parte de nuestra felicidad. Empero, el dinero es traicionero.
Uno piensa que su alma está llena de amor y de paz,
mas sólo la llena el dinero, en ocasiones.

Cuán feliz era juanjo, sin dinero, cuán ejemplo de integridad humana,
hasta que una vez le fallé y no le he vuelto a ver nunca, nunca más.
Empero,
juanjo venció la potencia del dinero y hoy es feliz sin él, en la ciudad de las diagonales.

El dinero puede ser ángel o demonio, dios o Satanás;
una liviana bandeja de trapo o una pesada cruz de acero.

El dinero es el dinero… y nadie lo puede negar.



TIEMPO DE CAMBIOS

Es tiempo de cambios, de olvidar la marioneta, de respirar violetas
y sentirse cada vez un poco más humano.

Dame tu mano que no quiero rimar ni llorar.
Vayámonos juntos donde nace el arco iris y seamos felices
para siempre siempre.

Es tiempo de cambios, tu mano sobre mi mano, mi mano sobre tu mano
y así,
sublima el respeto en el amor y el amor en el respeto.

Dame tu mano que no deseo volver atrás.
Andemos juntos por estos momentos felices.

Préstame tu boca por un instante, que será mágico y sutil.

Es tiempo de cambios, ya no hay rey ni condenado.



DERRIBANDO MUROS

Derribando muros por encontrar lugares que sólo existían en los sueños;
soportando dolores que ya no son;
idealizando a la mujer de mi vida, que no tiene por que ser perfecta,
empero sí ideal.

Un anuario por día, eso pasa por derribar muros que obstruían mi andar por esta vida,
ahora rosa y cada vez más rosa… luego de cada muro derribado.

Ya no habrá sueños rotos ni puntos de partida extraviados en el desierto.
Habrá senderos por andar, derribando muros
y siendo cada sol un poco más feliz.

Me he reencontrado con mis amigos, eso me da alegría y seguridad;
amé, amo y amaré a mi familia,
pues derribando muros no habrá potencia que me detenga.


PARA SIEMPRE

Le quito dos orejas al destino (que se cuida solo) y me propongo mejorar.
Como la comedia divina, he sido infierno y purgatorio:
hoy me toca ser cielo, mas cielo terrenal.

Ni las maletas con tormenta detendrán mis pasos hacia los sitios sagrados
y ese amor invaluable, que vale todo y nada, pues carece de precio.

Le quito la boca al porvenir (que también se cuida solo).
Soy un vagabundo con suerte buena y divina dicha,
porque vivir para mí es amar y ser amado.

Cuánto te amo, mi otra mitad; cuánto te respeto mi dios.

Le quito los ojos al futuro (que también, también se cuida solo)
y me dedico a acariciar la seda que es tu piel.
A amarte, adorarte, cuidarte y abrazarte para siempre… eternamente.



SE HA VENIDO LA NOCHE

Se ha hecho el silencio y se ha venido la noche.
En cada banco de plaza te esperaré, si alguna vez me faltas.

Inmortales instantes en la memoria del títere con vida.
Tengo cuerda y tengo amor, amor por dar, amor por recibir.

Acaricio tus cabellos, se ha venido la noche. Y tú y yo
no somos culpables del mundo inmundo.

Quiero tenerte a mi lado por un rato y dentro mío para siempre.
Se ha venido la noche y con ella la calma de tanta furia de sol y vereda y calle.

Piedra por piedra, papel por papel, diente por diente, corazón por corazón.

No quiero sufrir nunca más, ni siquiera en los sueños: ¡se ha venido la noche!

Soy un joven feliz, luego de tanta oscuridad , látigos, golpes bajos y mala fiebre.

Se ha venido la noche y con ella… los astros lejanos, la luna y el sueño.

Un renacer de duendes sin fantasmas, de sueños e idilio, de brisa de río.

En esta vasta Buenos Aires, le temía al desaire y a la sociedad, mas ya no les temo.

Tengo una vaga sensación de alivio y de olvido.
Se ha venido la noche.

Me iré a dormir con mi familia, mis amigos y todo mi mundo cabiendo en mi corazón,
porque
los amo y amar es querer la vida, que fue dada hace tiempo sin tiempo.

Me quedo en la cama y un punto final,
que se ha venido la noche… se ha venido este sueño.





Este libro ha sido terminado
el 10 de febrero de 2008,
en el barrio de Núñez, Ciudad de Buenos Aires.





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